El modelo mexicano de regreso a clases basado en radio, televisión e internet

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El retorno de 30 millones de estudiantes mexicanos al ciclo escolar 2020-2021 a través de un programa inédito ha generado especulaciones y reacciones encontradas en el país.

Este lunes inició el programa “Regreso a clases. Aprende en casa”, mediante el cual 30 millones de estudiantes retomaron sus estudios en medio de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, desde antes de que arrancara, ya había desatado quejas en redes sociales, grupos de padres de familia y maestros de diversas instituciones, desde el sector preescolar hasta el universitario.

El modelo se basa en el aprendizaje a distancia, mediante radio, televisión e internet, para lo que la Secretaría de Educación Pública (SEP) recomendó a los ciudadanos diseñar un horario de actividades, acondicionar un espacio para estudiar, estar acompañados de los familiares y mantener comunicación con los docentes.

La Agencia Anadolu consultó a una decena de maestros, familiares y estudiantes de diferentes grados y regiones del país, quienes por un lado consideran que este modelo marcará “cambios positivos”, ya que sirve para dotar de herramientas al sistema educativo y para generar hábitos autodidactas en los alumnos, pero por el otro creen que se trata de un programa “centralizado” que se enfoca en las metrópolis y que ha dejado al maestro – algunos de ellos renuentes a las nuevas tecnologías – “solo” en la impartición de clases.

“Este modelo llegó para quedarse después de la pandemia. Los modelos pedagógicos para enseñar van cambiando”, explica la maestra Ivonne Falcón, experta en educación pública, quien dijo en entrevista con la Agencia Anadolu que este modelo ya se venía diseñando mucho antes de la contingencia y es “inédito” a nivel regional.

Sobre los “mitos” difundidos en redes sociales, donde se señala que con los canales de televisión los profesores ya no serán necesarios, la maestra aclara que “sin importar el modelo, es fundamental la guía de los maestros. Sería como pensar que si pasamos de pizarrones de tiza a pizarrones de plumón, con eso cambiamos”.

Por el otro lado, maestros de las Escuelas Normales Públicas de la SEP -un tipo de modelo educativo ligado a luchas sociales como el caso de los normalistas de Ayotzinapa de Guerrero- aseguran que se trata de un modelo “centralizado” que vela por los intereses de las élites escolares.

“Tanto a los maestros les cayó de sorpresa como a los padres de familia y a los alumnos. La recomendación es que deben analizar qué es lo que más les conviene a los niños. Por otro lado, todo lo centralizan a un solo estado”, dice una maestra que prefiere el anonimato para evitar represalias y quien afirma que el programa parece dirigido a las grandes urbes, como Ciudad de México.

A lo anterior se suma la crítica de Juana Villegas, defensora de territorio de la etnia mixe, ubicada en el Istmo de Tehuantepecen, en Oaxaca, y también madre de familia: “Estamos haciendo el esfuerzo para que al menos nuestros hijos puedan tener acceso a la televisión, aunque no es la metodología más adecuada. Aquí en la zona de nosotros es una zona indígena y a veces es difícil entender el lenguaje de las televisoras, y para otras familias es más difícil tener pantallas de televisión, es difícil tener una tableta; nuestras comunidades son marginadas”.

Juana aprendió de tecnología y uso de aplicaciones hace varios años, luego de que en su comunidad emprendieran una oposición contra uno de los megaproyectos estrella del actual Gobierno, el llamado Tren Transístmico. En ese sentido, la tecnología era una buena herramienta para expresar su inconformidad.

Fuente: Agencia de noticias Anadolu.