Para el arzobispo Edmundo Valenzuela, durante el novenario a la Virgen de Caacupé, en la actualidad existe una globalización del dinero, del consumo y del placer y todo influye negativamente en la ciudadanía, sobre todo en jóvenes.
Afirmó que muchos son esclavos de la drogadicción y la prostitución porque no tienen trabajo digno y que el país debe purificarse de crispaciones políticas, a través del diálogo.
