El Taste Atlas destacó al tallarín paraguayo como uno de los platos más representativos de los hogares de nuestro país, reconociendo su lugar dentro de la gastronomía tradicional y familiar.
Este reconocimiento pone en valor el vínculo entre la vida social, el ritual doméstico y la mesa como espacio de encuentro.
Más allá de su origen y de las variaciones en su preparación, el tallarín paraguayo forma parte de una cultura alimentaria construida colectivamente. Muy común en los almuerzos de domingo, celebraciones comunitarias y acciones solidarias, este plato, junto con la sopa paraguaya y la mandioca, expresa identidad, transmisión de saberes y memoria cultural.
Fuente: Secretaría Nacional de Cultura
