Un líder sin integridad, ni honestidad es débil, que en cualquier momento se quiebra, porque ha aceptado regalos así ha perdido toda capacidad de mando e influencia, expresó monseñor Ricardo Valenzuela, durante la misa central de Caacupé.
Explicó que existen dos valores importantes como la honestidad y la integridad.
Resaltó que un Ciudadano honesto es aquel que no miente, porque respeta la palabra dada y es incapaz de cualquier apropiación indebida en sus negocios. Y una persona íntegra es aquella que siempre hace lo correcto.
